De la Belleza y la Noche Estrellada

Entre las recientes visitas a Ámsterdam de mis roomies y las conversaciones sobre ópera sí, no, arte sí, no, ballet sí, no, hemos terminado hace unas horas con una conversación sobre la Belleza. Si el gusto por ella es gratuito, la idoneidad de educarlo, la relación con lo bueno, etc. Cuando uno prueba una ostra o el caviar por primera vez, no le gusta; y sin embargo, una hamburguesa de Mc Donalds, sí. 

Como ni puedo- ni quiero hacer una disertación filosófica sobre el tema, me remito a la canción que inevitablemente me ha venido a la cabeza: “Vincent”, de Don Mclean, que tiene la capacidad de remover a cualquiera que conozca, no ya la obra, sino la persona de Van Gogh, y dejarle un regusto amargo e inquieto en el alma. Por las preguntas que laten de fondo, por si el genio no es capaz de asumir la existencia sin acabar con ella, por si es el común de los mortales el que le hace acabar con ella, por si él estaba diciendo todo esto a gritos, por si  el amor es tan fuerte a veces que no se pueda superar, por si el hombre no es capaz de llegar a la Belleza sin que esto le resulte insoportable… Por tantas cosas.

Now I think I know what you tried to say to me,
How you suffered for your sanity,
How you tried to set them free.
They would not listen, they’re not listening still.
Perhaps they never will… 


Creyendo en la amistad, igual que tú.

Partiendo de la base de que esta canción es un atentado contra mi blog – por la reputación online y demás de la que ellas tanto se ríen-

…puedo afirmar que, aunque uno de los 20 a los 30 vaya encontrando gente que puede ser más acorde a intereses y pensamientos, las hay que:

-  Te han visto triunfar entre los ‘hombres’ con 12 años.

-  Escuchan los nombres de Juan Mari y Arantza sin indiferencia alguna.

- En algún momento te han considerado alguien muy capaz en los estudios.

- O han dedicado recreos enteros  a explicarte para que las asignaturas de ‘Ciencias’ no dijeran lo contrario.

- Entienden que te gusta especialmente la cercanía con ‘las autoridades’ de todo tipo.

- Han hecho sus primeras mezclas de licordemelocotonconnaranaja en fiestas de Cizur.

- Te han visto perder los papeles.

- Se han deleitado con tus buenos tiempos de pianista y corista.

- Han comprobado que una, en confianza, está más que lejos de la diplomacia que aparenta, siendo capaz de los mayores destrozos con los/las que más quiere.

- Saben que podemos tener las mejores noches  EVER en Pamplona, Zarautz, Sanse, Huelva, Almería o Madrid…y que nunca acaban antes de las 6:00.

- Al contrario del 95% de la sociedad, consideran un plan DEBUTI la Selectividad.

- Les da igual lo que ganes/vistas/trabajes.

- Saben que en sanfermines nos vemos en La Brit.

- Conocen tu época creída, descreída, de ideales, de escepticismo, de profundidad y de frivolidad.

Pero, a pesar de todo, te quieren por lo que eres, debieras ser o fuiste.

Nos vemos en Chillarón del Rey.

Pd: y pueden deducir que tengo la maleta sin hacer.


Qui est veritas?

Uno se va creyendo con la edad el tema de que el descanso es fundamental. Despejarse, pararse un rato y aprender. Y recordar lo que de verdad importa. Pues eso, que cuando uno recuerda “su Verdad” (que, no por parcial, es menos cierta que LA VERDAD), la cosa cambia que no veas. Y por eso dejo aquí esta canción que me enseñó el otro día mi ‘roomie’  A. , “Optimista”, del grupo Alameda DoSoulna (genial nombre!)

Y por último, unos cuantos atentados contra la verdad que venía considerando esta mañana:

  • A: “Ya me contarás” (en boca de un dependiente/a simpatiquill@). Cuando uno es amable y ‘correspondido’ en el buenrollismo en un comercio, una vez realizada la trasnsacción o venta, NO tiene ningún sentido que se despida con “Ya me contarás”. No, no te contaré, no vengo aquí asiduamente y, de momento, no somos amigos. No pasaría nada porque lo cambiaran por “bueno, que vaya todo muy bien!”.
  • B (vía @castiellas): las fotos en los sites (antaño en folletos) de las Universidades en las que sale un chino, un negro y un blanco, que, frecuentemente, suelen ser “el chino”, “el negro” y un blanco cualquiera. No, es muy forzado, y no nos creemos que la foto sea representativa; ojalá lo fuera, pero de momento no.
  • C “de tu parte”: verdad reiterada. “Recuerdos a tu hermana”, “De tu parte!”. Hombre no, de la de mi perro si te parece.
Profundos todos ellos, ¿eh?

Me llamo Miren

Ese no es mi nombre!!!!

Y he aquí una entrada superficial donde las haya pero necesaria un rato también por todos aquellos que no se llaman Ana, María, Juan o Jose. ¿Qué parte de la mismísima firma del e-mail no entiende el personal cuando aquella dicta Xavier, Miren, Yashim, etc.? ¡Es tan sencillo como un ‘copiar y pegar’ (copy & paste para los más ‘cool’)!. Estamos hartos de responder a todo tipo de variaciones surrealistas de nuestros nombres; los extranjeros no cometen el error, copian y pegan, ¿por qué algunos autóctonos sí? . Seguiremos encantados, como siempre, de responder a cualquier nombre pero, por favor, como dice la canción, tengan en cuenta que…¡that’s not my name!

Pd: si alguno tuviera algún tipo de problema con las lenguas oficiales…absténgase de contactarme, de verdad, solo trato con gente racional.


Pero somos marionetas bailando sin fin

Todos estos valientes testimonios y troncos varios nos valdrían si todo fuera “Sota, caballo y rey” (como arregla todo un español).

Sin embargo, ¡Ay amigos! ¡que existe el tema de la libertad y del amor! A mí me sigue valiendo estupendamente porque relaciono este clásico ‘temazo’ con mi sobrino I..cito pintado con los mofletes colorados dando vueltas vestido de blanco pulcro.


To more than I can be (a más de lo que puedo ser)

Esto puede resultar el colmo de la pereza y del sarpullido para los que viven felizmente, disfrutando siempre de los estímulos externos -maravillosos- que les ofrece la vida, con el corazón colmado de alegría. Yo soy de las que piensa que siempre queda un hueco para saciarlo y, por contraprestación, para el sufrimiento. Aquí es donde entra You raise me up, de Josh Groban . Esa canción por la que más de un compañero de trabajo y amigo me pegaría una paliza..

Probablemente si esta canción fuera en mi lengua natal, sería yo misma la que estaría cortándome las venas…Pero no lo es, y considero que cualquiera necesita esas razones o asideros para pasar por encima de montañas, caminar sobre el mar  o alcanzar a ser más de lo que uno es.  Los motivos de fondo, más allá de este sentimentalismo, los dejo a consideración del lector. No voy a confesar los míos, pero tienen mucho que ver con la fe, la familia, el amor y la amistad. Lo de siempre, vamos. I’m strong when I’m on your shoulders.


Voy a llevar tus colores

Cinco décadas, mil blogs ajenos y doscientas redes sociales de música tipo Spotify después, no tiene ni medio sentido seguir publicando en mi blog. Pues va a ser que voy a seguir haciéndolo. Sin poder dedicar ni un minuto a mejorar su diseño, posicionamiento, SEOs y demás; sin sentido alguno, procuro hoy retomarlo, a pesar de que los pocos seguidores ya me sigan vía Spotify. Y me voy a empachar hoy de actualizarlo.

Lo primero, con una canción que descubrí gracias al vídeo de presentación de la nueva tienda de Zara de Via del Corso.

Sencillamente brillante. Y si a alguien le faltan razones después de semejante  recorrido por las calles de la irrepetible Roma (si vuelvo a escribir la expresión “Ciudad Eterna”, un cardenal morirá delante de un espejo),  me vale la canción “Colors” de April Smith and the great picture show.

Me vale por Roma 1995, la ingenuidad, la infancia con mis padres, los primeros aviones, con las ya presentes Adepablof y Susrpuerta. Me vale por Roma 2000…¿merece la pena reseñar algo? Todas las amigas, la espiritualidad, los amores. Imposible. Me vale por Roma 2002, otra vez con SR y AdPF, duro, intenso, el sentido de “la” vida de frente…La llamada de B. y P. con la versión perfecta de “Across de Univsere”, brother Mike siempre presente cuando se le necesita …2002 de nuevo, neutro.  Y 2003 y 2004 con X., con el fallido Coliseo, con los nuevos planteamientos, con los paraguas del Domingo de Resurrección en la Plaza de San Pedro. Me sigue valiendo a miles de kilómetros con una de mis indispensables, MGV, esperando mi visita que tarda en llegar por razones de edad, situación, ingresos.

Sin embargo no es necesario que sean Roma, ni sus piedras, no su trascendencia, pero sí lo colores (“Colors”). Creo que podríamos hacer un vídeo de la vida de cualquiera con esta canción. Los colores son los que evocan vivencias, amistades, recuerdos. Ves uno y directamente te traslada a alguien, a algo. No creo que haga falta recurrir a ningún filosofo para corroborarlo. En este caso, Roma, siempre constructivo, siempre sentido y siempre memorable.


Y, si tú quieres, te los cuento.

No por muy manoseado pierde fuerza el tema de los sueños -que sueñas despierto-. Una canción que nunca he oído en la radio, quizá estaba, quizá era pequeña, pero que llegó a los acordes de las guitarras que tocábamos en el colegio, en el hoyo, escondiéndonos para fumar. “Realidad o sueño” de Jarabe de Palo, ese grupo y ese Pau Donés que tan poco me gustaba en la adolescencia y que, ahora, con ésta superada -con dudas  :)- parece cobrar más valor. Acordes sencillísimos de guitarra, sol, la, do, re, y una letra acorde que, sin embargo, nunca pierde significado. Los sueños, ideales, principios, que con la edad, la vorágine y las prisas se han ido difuminando o incluso anulando. Lo cual no significa, a propósito, que  no sean certeros: la realidad sigue ahí; nosotros, y las circunstancias, no.

Y me está saliendo un patético amago fallido de post filosófico nada intencionado, ya que se trataba simplemente de actualizar el blog. Pero ya puestos…

De hecho, voy a darle con alguna otra.


Piano man y la inventada de Ana Belén.

¿Por qué hay gente que vive engañada con “El hombre del piano” de Ana Belén y suspira un “ay, qué bonita” cada vez que oye el inicio de la canción? Pues ya os digo yo por qué: porque no conoce la canción original de Billy Joel, que entra CON PIANO -sería lo suyo- y sólo después llega el sonido -más auténtico- de la armónica. Pero, por supuesto, la letra, que no tiene nada que ver con la versión en español.

Por partes.
No sólo es distinta, es que es mucho peor. De entrada, en la versión de la amiga-Ana Belén-soy-de-izquierdas-alguien-no-lo-sabe? el perdedor es el pianista, ¡tócate las narices!, cuando en la original los desgraciados son los solitarios de la noche, cada uno con un drama y razón particulares por los que pasarla allí, que piden precisamente al ‘piano man’ que les cante una canción para olvidar sus penas.

Y es precisamente éste último quien, en primera persona, hace un repaso de todos los personajes nocturnos que le acompañan esa noche. Y le cuesta, y empatiza y su voz sufre con ellos, la de Billy Joel, la voz que sí que me creo.

El anciano sentado a su lado haciendo el amor a su Gin Tonic, el camarero que le invita a bebidas, que es rápido con los chistes y que siempre tiene fuego, pero que sabe que esto le está matando y que podría ser una estrella de cine si saliera de este lugar. La camarera haciendo política con el hombre de negocios que se emborracha, comparten una bebida llamada soledad, pero es mejor que beber a solas.

Es brutal, ¿no? y ahora a ver quién es el guapo que vuelve a escuchar al viejo perdedor…


Los mejores momentos en la mejor compañía.

Retomando con…canción aparentemente melancólica pero muy alegre (o viceversa, cualquier lectura). Puede tener que ver mucho con que la conocí gracias a una que cumple años hoy, y que, además, ha compartido conmigo esos ‘perfect days’ con esas cosas básicas. Fueron perfect days los de Bruselas, ¿verdad?. Zorionak amiga, volveremos al mundo de Peter, del fotolog y del comienzo de la deducción de que no todo iba a ser tan facil : Lou Reed al piano, magistral.


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