Uno se va creyendo con la edad el tema de que el descanso es fundamental. Despejarse, pararse un rato y aprender. Y recordar lo que de verdad importa. Pues eso, que cuando uno recuerda “su Verdad” (que, no por parcial, es menos cierta que LA VERDAD), la cosa cambia que no veas. Y por eso dejo aquí esta canción que me enseñó el otro día mi ‘roomie’ A. , “Optimista”, del grupo Alameda DoSoulna (genial nombre!)
Y por último, unos cuantos atentados contra la verdad que venía considerando esta mañana:
- A: “Ya me contarás” (en boca de un dependiente/a simpatiquill@). Cuando uno es amable y ‘correspondido’ en el buenrollismo en un comercio, una vez realizada la trasnsacción o venta, NO tiene ningún sentido que se despida con “Ya me contarás”. No, no te contaré, no vengo aquí asiduamente y, de momento, no somos amigos. No pasaría nada porque lo cambiaran por “bueno, que vaya todo muy bien!”.
- B (vía @castiellas): las fotos en los sites (antaño en folletos) de las Universidades en las que sale un chino, un negro y un blanco, que, frecuentemente, suelen ser “el chino”, “el negro” y un blanco cualquiera. No, es muy forzado, y no nos creemos que la foto sea representativa; ojalá lo fuera, pero de momento no.
- C “de tu parte”: verdad reiterada. “Recuerdos a tu hermana”, “De tu parte!”. Hombre no, de la de mi perro si te parece.