Esto puede resultar el colmo de la pereza y del sarpullido para los que viven felizmente, disfrutando siempre de los estímulos externos -maravillosos- que les ofrece la vida, con el corazón colmado de alegría. Yo soy de las que piensa que siempre queda un hueco para saciarlo y, por contraprestación, para el sufrimiento. Aquí es donde entra You raise me up, de Josh Groban . Esa canción por la que más de un compañero de trabajo y amigo me pegaría una paliza..
Probablemente si esta canción fuera en mi lengua natal, sería yo misma la que estaría cortándome las venas…Pero no lo es, y considero que cualquiera necesita esas razones o asideros para pasar por encima de montañas, caminar sobre el mar o alcanzar a ser más de lo que uno es. Los motivos de fondo, más allá de este sentimentalismo, los dejo a consideración del lector. No voy a confesar los míos, pero tienen mucho que ver con la fe, la familia, el amor y la amistad. Lo de siempre, vamos. I’m strong when I’m on your shoulders.