Y aquí la primera de mis propuestas, de uno de los más grandes, si no el mejor, de la historia de la música.
Con esa característica y desgarradora voz, Bob Dylan se preguntaba en el año 1963 que “¿Cuánto tiempo tienen que volar las balas de cañón antes de que sean prohibidas para siempre? ¿Cuántas muertes se aceptarán, hasta que se sepa que ya ha muerto demasiada gente?” y, magistralmente, contestaba él mismo aquello de “the answer, my friend, is blowin’ in the wind (la respuesta, amigo mío, está flotando en el viento)”. Unas preguntas retóricas que pronto se convirtieron en el himno pacisfista de aquellos revolucionarios años 60 norteamericanos de Vietnam, Luther King y Kennedy.
Esta canción de su segundo disco ( The Freewheelin’ Bob Dylan) fue la que lanzó al estrellato a Dylan, cuya fama como músico de prestigio internacional fue consolidada con su siguiente obra, Times they are a changin (1964).
Canciones siempre con mensaje que siguen poniendo la piel de gallina a quienes las escuchan cuarenta años después, incluso en directo. Porque algunos tuvieron la oportunidad de escucharlo en directo en mi querida e insignificante Pamplona, en un abarrotado Anaitasuna para el que, curiosamente, yo tenía entradas y, sin embargo, el trabajo me impidió acudir. ¿Por qué? La respuesta, amigo mío….