Y del poeta con sombrero de ala ancha al del nuestra tierrra siempre con bombín porque, como le oí una vez en una entrevista, “está bien tener sombrero por si se presenta una buena ocasión para quitárselo”. Pues yo no dejo de quitármelo ante, en palabras que robo a mi amigo Jaume, el poeta con melodía o cantautor de poesía: Joaquín Sabina. Si bien es labor practicamente imposible escoger la letra de una canción del artista de Úbeda, creo que me quedo con la que interpreta con la mejicana Chavela Vargas, su “Noches de boda”, del album “19 días y 500 noches” (1999), cuyo estribillo glosa aquello de:
Que el corazón no se pase de moda,
que los otoños te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel,
Necesitaría demasiadas páginas para nombrar otras canciones de Sabina, pero ya habrá tiempo, y creo que con los versos de esta obra de arte, me basto y me sobro para completar la entrada. Me atrevería a decir que es la canción con mejor letra que he encontrado hasta ahora. Evoca intensidad, desprende humanidad, es tan profunda y a la vez tan cotidiana…“que las persianas corrijan la aurora, que gane el quiero la guerra del puedo” (…) “que los que matan se mueran de miedo. que el fin del mundo te pille bailando” (…) “que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena (…) que no te cierren el bar de la esquina”.
Sencillamente genial.