Luciano Pavarotti y Bryan Adams. Mezcla aparentemente explosiva en el sentido peyorativo de la expresión y, sin embargo, LA BOMBA, en el mejor de ellos. El limpísimo timbre del tenor con la desgarrada voz de mi ídolo musical de la tardo-adolescencia (ahora no vale decir que sigo en ella, ¿ok?). Me saca una sonrisa ver cómo disfruta Pavarotti comprobando que Bryan Adams llega perfectamente a todas las notas, y cómo este último lo hace con humildad y cierto apuro, dándose cuenta de que al lado del italiano no es nada.
Esta versión de la canción popular de Módena “O sole mio” pertenece a uno de los conciertos solidarios que solía realizar el tenor italiano para recaudar fondos. ¡Qué gran pena! ¡Qué grandísima pena no haber tenido la oportunidad de asistir a uno de esos “Pavarotti and friends”! que reunieron a los mejores. Si tuviera que pedir cuatro deseos (ay, chicos, es que tres no me salen a cuenta) al genio de la música, serían acudir a un concierto de
1. Los Beatles
2. Mecano
3. Pavarotti and Friends
4. Queen
Y como me parece a mí que voy por mal camino por haber nacido tarde (o porque ellos se han muerto/separado demasiado pronto), me tengo que conformar con la compra de discos o, desde hace ya unos años, como en el caso de este ‘O sole mio’, con compartir música online. Y digo esto porque recuerdo que el tema lo descargué en el año 2000 del mítico Napster, el pionero en esto del P2P y, por tanto, el que pagó el pato por las primeras denuncias y tuvo que empezar a cobrar.
No pasa nada, siempre nos quedará la mula.